lunes, junio 05, 2006

Fabricio de Boedo


Esta es la historia de un verdadero hincha de San Lorenzo, que incluso salía como mascota a la cancha en los tiempos en los que su papá Osvaldo defendía la camiseta azulgrana. Años después, el pequeño Fabricio cumplió su sueño...

Nacido en la provincia de Córdoba el 22 de Enero de 1982, y por herencia familiar, Fabricio dió sus primeros pasos en el fútbol. Inició su trayectoria en las inferiores de Argentinos Juniors, para luego pasar a Boca y debutar en primera en el Apertura 98 ante Unión de Santa Fé, y lo hizo nada más y nada menos que con un gol. Un elegido Colocho...pero luego de ese debut su padre se lo llevó a Italia sin el consentimiento de Boca, haciendo valer la patria potestad. El poderoso Milán fue su destino, pero allí casi ni jugó. Por ello San Lorenzo consiguió su préstamo en el primer semestre de 2001, y Coloccini no defraudó. Fue titular en el esquema de Pellegrini, anotó goles importantes (ante Colón, Estudiantes y Los Andes) y fue campeón demostrando un nivel altísimo de juego para un joven marcador central. Retornó a Milán pero se fue cedido al Alavés, del conjunto vitoriano se mudó a Madrid rumbo al Atlético para la 2002/2003. La temporada siguiente se fue al Villarreal siempre cedido por el Milan, dueño de su ficha. Ya en 2004, La Coruña fue su destino hasta el día de hoy. Su pase es propiedad del conjunto gallego.

Con la selección mayor debutó el 30 de Abril de 2003 ante Libia. Lleva 23 partidos jugados como internacional absoluto. Con la selección sub 20 obtuvo el mundial de la categoría disputado en nuestro país y además fue medalla de oro con la selección olímpica en Atenas 2004. Puede actuar tanto de lateral como de central y será uno de los primeros recambios que tendrá disponible José Pekerman para la línea defensiva. Quizás deba aprender a controlar su temperamento, hecho que le ha costado numerosas tarjetas amarillas y rojas en su carrera. De más está decir que nosotros, como Cuervos que somos, queremos verlo en el once titular, pero que ya esté entre los 23 nos llena de orgullo. Es que Fabricio es de Boedo, y algún día va a volver...