sábado, mayo 27, 2006

Danza de nombres

Muchos rumores y pocas incorporaciones, esa es la realidad de San Lorenzo al día de hoy. En el rubro desvinculaciones, marcar que es casi un hecho que Diego Mateo no seguirá vistiendo la camiseta azulgrana, dado que la oferta que le realizó la dirigencia es insuficiente (300.000 dólares por el 50 % del pase), y además gente de Independiente ya lo ha sondeado para conocer sus pretensiones. El caso de Diego Rivero es similar, pero con una variante: el Cruz Azul ha incluido al jugador en el "draft" que se llevará a cabo el 30 de este mes. Esto significa que el "burrito" ha sido declarado prescindible, y esa puede ser la llave del acuerdo para que continúe en el club. Habrá que negociar con los mexicanos entonces...
De Paolo Montero aún no se tienen noticias. La intención es ofrecerle un contrato por partido jugado y sería por seis meses. En el transcurso de la próxima semana el jugador contestaría por sí o por no a dicha propuesta. Igualmente Montero maneja una oferta del fútbol de Qatar varias veces superior a lo que San Lorenzo le ofrecería. Pinta difícil su continuidad...

Entre los que llegan, Roberto Nanni ha pasado los exámenes médicos y estaría rubricando su contrato en la semana. Otro que está con posibilidades de llegar es el ex Platense e Instituto Gonzalo Bergessio, que no figuraba en los planes de Ruggeri al principio. Otros nombres que circulan son: Sebastián Méndez (en caso de no seguir Montero, van a sentarse a negociar), Sebastián Carrizo (si Mateo no sigue, irán por sus servicios) y Martín Posse (desvinculado del Español de Barcelona).
De todos modos, el presidente Savino no viajaría al Mundial como se especulaba para quedarse a delinear el equipo junto a Ruggeri. Cuanto antes lleguen los jugadores, mucho mejor para que se acoplen a la idea del DT y también para evitar repetir lo que viene pasando últimamente, es decir, esperar a último momento para contratar jugadores de segunda línea o descartes de otros equipos.


¿Cambiará la historia de una buena vez? Mientras tanto, la danza de nombres continúa...