viernes, mayo 26, 2006

El Gringo de Old Trafford


Lejos estaba este muchacho rubio nacido en Crespo, Entre Rios, el 19 de Marzo de 1978, de verse en el mítico estadio del Manchester United. Pero como los sueños a veces se cumplen, hoy Gabriel Iván Heinze es uno de los mimados del púbilco que cada 15 días llena el estadio con más historia de Inglaterra. Pero antes su carrera tuvo otros matices...

A los 14 años ingresó en las inferiores de Newell´s, pero un año más tarde, quiso largar todo. Pero la palabra de su hermano lo convenció y Heinze siguió su camino. Y en 1997 le llegó el turno del debut en primera, de la mano de Mario Zanabria y siendo lateral izquierdo. Apenas ocho juegos disputó y el Valladolid de España ya se lo había llevado como una apuesta a futuro. En 1998 se fue cedido al Sporting de Portugal , pero solo jugó 5 partidos. Retornó a España y ya en 1999 hizo su debut en la Liga, y desde allí su evolución fue imparable. Se erigió en el líder de la defensa blanquivioleta y eso fue motivo suficiente para que el París Saint Germain se quedara con su pase en 2001. En Francia fue figura de un equipo que tenía en sus filas a un muchacho que jugaba más o menos, un tal Ronaldinho, les suena?

Las condiciones de Heinze no pasaron desapercibidas para Alex Ferguson, que aconsejó su contratación y en 2004 Heinze se mudaba otra vez, pero ahora a la Premier League. No tardó con su estilo de juego en ganarse la ovación de los hinchas, que incluso lo eligieron como el mejor jugador del equipo en la temporada 2004/2005. Pero el 14 de Septiembre de 2005 el mundo se vino abajo para Gabriel, porque jugando ante el Villarreal por la Champions League, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y el menisco externo de su rodilla izquierda. Una lesión complicada para recuperar, incluso Ferguson dijo que no iba a llegar al mundial, pero hace unas semanas hizo su reaparición en la reserva del United y adiós a los malos pronósticos entonces...

Con la selección debutó el 30 de Abril de 2003 ante Libia (triunfo 3 a 1). Lleva 28 partidos internacionales y un solo gol convertido (a Hungría en Budapest, ganó Argentina 2 a 1). Es un defensor rápido, duro de pasar y con buen juego áereo, pese a no ser alto (mide 1,78 mts). Será sin dudas titular pese a no tener el lógico ritmo de competencia, pero Heinze ha demostrado que el que quiere, puede. Tiene dos semanas para ponerse a tono con lo que Pekerman pretende de él. Ojalá lo veamos en plenitud, porque es una pieza fundamental del equipo.