miércoles, junio 07, 2006

Una palabra de aliento para un hijo triste

Un año más en tu hábitat.
Un año más demostrando tu escasez de mérito deportivo, moral, institucional y de vergüenza.
Llegó la hora de que afrontes la realidad, la mires a los ojos y la aceptes como el mas entendido en la cuestión de las derrotas; derrotas plenas, dentro y fuera de la cancha, derrotas a las que nos tenes acostumbrados a todos nosotros los papás cuervos.
No celebramos tu fracaso, eso debe ser esclarecido cuanto antes, lo que hacemos es sentir pena por tu ausencia. Pero,¿cómo es esto posible?.Muy sencillo, tu sola presencia nos asegura seis puntos a lo largo de la dura temporada de la primera división del fútbol argentino (que lejos que queda no?), pero por sobre todas las cosas, esta presencia de la que hablamos nos hace sentir orgullosos en momentos en los que balbuceas palabras que apenas se escuchan desde tu tribuna que tan grande te queda! .También nos obliga a reconocer nuestros errores cuando de vez en cuando te das cada golpe!. Allí nosotros tenemos la obligación de mirarnos a la cara y plantearnos:"¿no deberíamos cuidar mejor a nuestro hijito?".
Pero no, no, no podemos, o mejor dicho, no debemos, ahora ha llegado el momento para que crezcas, te abras tu camino, y aprendas a recibir y transformar en algo positivo los golpes duros de la vida.
Tu padre lo hizo en el año 1982, llenando canchas, y demostrando que ese agujero negro en la historia era una circunstancia casual , a la que sabíamos todos, que no correspondíamos.
Ahora es TU momento hijo, el tuyo y de nadie mas..cuando sentías que tenias el chocolate en tu mano y te lo quitaron, es el momento de despertar, mirar por la ventana, observar el paisaje en el que abundan
canchas chicas, jugadores desconocidos, publicidades baratas...es el tiempo de que te levantes y grites a los cuatro vientos que ahora y hasta que te transformes en un hombre...



"SOS DE LA B!!!"




Tu papá cuervo: el que estuvo y siempre está, el mismo que te enseñó a correr y el que sigue intentando que aprendas a cantar y llenar canchas.