miércoles, junio 28, 2006

HIJOS NUESTROS!!!

La hinchada Argentina se impacienta. El viernes 30 de junio a las cinco de la tarde, la anfitriona y la Argentina disputarán el primer encuentro de cuartos de final de esta Copa Mundial de la FIFA 2006.
Ambos equipos han cautivado los corazones del público durante este torneo, con exquisitas demostraciones de fútbol ofensivo. Por eso, hemos analizado (al mejor estilo de mi compañero) minuciosamente las estadísticas que han arrojado los enfrentamientos entre Alemania y Argentina para averiguar cuál de las dos selecciones llega en mejor condición numérica.
El balance de goles resulta realmente atractivo para las hinchadas de los dos equipos que se verán las caras este viernes. Tanto Argentina como Alemania llevan una relación de goles de 10:2, de manera que las potentes líneas ofensivas de ambos participantes se enfrentarán a una defensa compacta. Los hombres de Jüergen Klinsmann anotaron nada menos que 4 tantos en la primera cita, ante Costa Rica. Las tres dianas contra Ecuador adornaron todavía más su registro goleador. Ante Polonia, Alemania sólo transformó un gol, aunque en octavos de final, batió la meta de los suecos en dos ocasiones.
Los goles argentinos se distribuyen de forma muy distinta. Argentina descargó un aluvión de seis goles sobre Serbia y Montenegro, la mayor goleada del torneo, reventó el arco de Costa de Marfil en dos ocasiones y la de México, otras dos. La cita con la selección holandesa se saldó con un empate a 0-0.
Argentina convence por su eficacia La relación de disparos es también sorprendente. Mientras que, para anotar sus diez goles, los alemanes han necesitado 78 disparos, de los cuales 38 iban directamente al arco, a los argentinos les han bastado menos de la mitad, es decir, 41, de los cuales 21 podrían haber entrado en la meta rival. Aunque ambos equipos dirigen al arco la mitad de sus disparos (Alemania 49%, Argentina 51%), la Arg. demuestra una eficacia claramente superior. Aproximadamente, uno de cada cuatro disparos de Argentina encuentra el fondo de las mallas, mientras que, en el caso de los alemanes, sólo uno de cada ocho.
En cuanto a la eficacia de pases, los alemanes disfrutan de una ventaja mínima. De 2,070 pases de la anfitriona, 1,748 alcanzaron a su destinatario (84%). Argentina muestra una eficacia del 83%, con 1,666 pases acertados de 1998. El once alemán puede presumir de la precisión de sus centros. De 111 balones, 33 llegaron a un compañero del equipo (30%). Nosotros sólo hemos conseguido un resultado de 15%, con diez centros acertados de 66.
Alemania también lleva una ligera ventaja en cuanto a disciplina. El combinado germano ha visto cinco tarjetas amarillas, y Argentina ocho. Si los europeos han cometido 66 faltas, los srgentinos llevamos 69. Sin embargo, somos nostros quienes hemos provocado más faltas (83, frente a las 70 de Alemania). El equipo de Klinsmann ha disfrutado de una mayor posesión del balón. En cuatro partidos, la anfitriona registrado 227 minutos de posesión. Argentina ha tenido el balón durante 205 minutos.
Las estadísticas muestran, además, un dato sumamente significativo: Alemania intentó sorprender a sus rivales con veloces contrataques en 26 ocasiones, 20 más que los 6 de Argentina. Sin embargo, otra estadística muy importante nos favorece a los argentinos. Alemania y Argentina se han enfrentado en 16 ocasiones a lo largo de toda la historia. Cinco veces ganaron los europeos, cuatro partidos terminaron en empate, y en siete ocasiones se impuso Argentina. La relación de goles es de 23:22 para la Argentina.