domingo, mayo 14, 2006

Lo que mal empieza, mal acaba

Con el resultado del partido puesto, somos todos unos fenómenos para analizar. Pero esto ya viene mal barajado de antes. La derrota de San Lorenzo como local ante Arsenal no hizo más que demostrar la frase con la que elegí encabezar este post. Es la consecuencia lógica de un proceso errático desde el vamos, así que el resultado final no debería sorprender a nadie. Por otra parte, ingresar a las competencias internacionales suena a premio exagerado para una ¿dirigencia? que se maneja como si fuera San Lorenzo cualquier equipo de la Primera "B" y no del Nacional.

Pero hoy había ilusión en la previa, con mucho clima de partido decisivo en las tribunas, que mostraron un buen número de hinchas en las mismas como se pidió por varios medios partidarios (incluido este) en la semana. Pero algo no funcionó bien desde el vamos, y si San Lorenzo atacaba con mucha gente, también dejaba algunos huecos atrás que ni la voluntad de Montero (lo más rescatable de una noche tristisima) podía tapar. Y a los 16 se derrumbó la ilusión de todos por culpa de un tal Avendaño, que ponía el 1-0 con olor a sentencia y cosa juzgada. A partir de ahí, el equipo se transformó en un manojo de nervios y cualquier acción errónea era reprobada con fastidio desde la tribuna. Y la perla del final del primer tiempo ¿a quién amonestaron por protestar otra vez? Si pensó en Pablo Barrientos, acertó de nuevo. ¿Que están esperando para vender a este chico? Basta de sus actitudes infantiles, ya no tienen cabida acá.

Para el complemento, Ruggeri sacó a Ortiz y puso a Montillo buscando la cuota creativa que no tuvo en Barrientos, pero nada cambió y para peor, el equipo no llegaba con peligro al arco del visitante, que sin hacer demasiado y ante la desesperación de su rival, se animó a tener la pelota, a jugarla con inteligencia y fruto de eso fue el segundo gol, anotado por Caffa a los 23 minutos, luego de un error del Chino Saja (es humano, puede y tiene derecho a equivocarse). Ahí murió la ilusión de entrar a las copas, luego, lo de siempre. Reproches al por mayor, coro de insultos para Savino, silbidos para Barrientos como principal destinatario y aplausos demasiado condescendientes para con Montero, que si bien cuando jugó lo hizo en un buen nivel, cuando no estuvo (la mayoría de las veces) o jugó poco no justificó la cifra que se pagó por él. Creo que no va a seguir por decisión propia, si el cree que es lo correcto, buena suerte y hasta luego.

Así se fue el partido, con la gente (que lindo es ser de San Lorenzo pese a todo) alentando al equipo pese a que en toda la temporada no le devolvieron nada, ni una alegría. Y no me vengan con que le ganamos dos veces a Boca y esas cosas, eso no sirve de nada ahora. Ya son casi 10 campeonatos que miramos desde afuera (salvo el Apertura 2003) y no hay perspectivas a futuro de poder revertir esta situación. ¿en que pensarán Savino y cía ahora? ¿en irse al mundial? ¿No sería más productivo que en vez de viajar se quedaran acá tratando de armar el equipo para el próximo torneo? ¿Si no le traen refuerzos a Ruggeri, se irá? Todas preguntas que esperamos sean respondidas con el paso del tiempo...

Hoy sumamos una nueva decepción y nos sentimos mal de verdad, pero hay que ser realistas, esto comenzó mal y como no podía ser de otra manera, acabó con esto que vimos hoy, ni más ni menos que la realidad de San Lorenzo. Dolorosa, pero realidad al fin.