domingo, abril 02, 2006

Mediocridad manifiesta

Ya se ha vuelto una peligrosa costumbre de los últimos tiempos en San Lorenzo conformarse con migajas. Vamos camino a otra temporada decepcionante y lo peor es que el panorama no es alentador ni mucho menos. Hoy sin ir más lejos, el equipo dió otra muestra de impotencia e impericia a la hora de definir y acabó por dividir puntos ante un Quilmes que vino a llevarse un punto, y de no ser por el amarretismo pregonado desde el banco por Chiche Sosa, bien pudo haberse alzado con tres unidades muy valiosas para sumar su flaco promedio, el mismo que si no media un milagro, dentro de poco empezaremos a mirar de reojo...

El comienzo del partido nos hizo pensar que San Lorenzo podía abrir rápidamente el marcador, ya que el control de la pelota y el dominio del terreno eran de su exclusiva propiedad. Bien pudo el equipo de Ruggeri irse ganador al descanso, pero la exasperante falta de capacidad en la definición, hizo que Quilmes la sacara barata sin salirse de su libreto, es decir, apostar a la contra y rezarle a San Carrario para que obrara un milagro, pero el polémico canarito hoy estuvo bien controlado por una defensa azulgrana que no escapó a los nervios que transmitió el público que asistió al Nuevo Gasómetro y se mostró imprecisa y apurada, sobre todo Pereyra, jugador resisitido por el 99 % de la gente, inexplicablemente bancado por el DT, es cierto, si uno mira el banco no hay mucho material, pero seguir insistiendo con este señor es un acto criminal para con el hincha que estoicamente paga su cuota o entrada y tiene que ver a esta clase de jugadores vistiendo la gloriosa azulgrana...

El complemento mostró el ingreso de Peirone por un apático Ulloa (un préstamo a otro equipo puede ser una salida elegante), pero el Cordobés lejos está de su mejor momento y su futuro en Boedo es incierto, con rendimientos como el mostrado en los 45´en los que estuvo caminando la cancha. Igual concepto para Barrientos, con el agravante de que el señorito desea irse a otro lado. Pues bien, si no tiene ganas de jugar, que avise, así nos ahorramos de pagarle el sueldo y de recontraputearlo cuando está desganado. Si hay que rescatar algún rendimiento, nuevamente Rivero y Mateo zafan del desconcierto general solo por el empuje y las ganas de ir hacia adelante, de juego ni hablar. Sobre Lavezzi, le falta ritmo de fútbol, pero hizo dos o tres jugadas made in Pocho, y demostró que en plenitud y aún dando ventajas, es el jugador que puede inventar algo diferente. Luego ingresaron Pollo Bottinelli y Cardozo (¿¿¿???), pero escasos fueron sus aportes, sobre todo el del guaraní, ya convertido en un ex jugador de lujo. El partido se fue sin pena ni gloria, e incluso Quilmes estuvo cerca de la victoria, pero no se animó a atacar más el arco de un Orión que respondió muy bien cada vez que lo exigieron.

El final, un verdadero clásico. Pedido de más actitud, insultos varios para todos y especialmente para el señor presidente de la institución. El mismo que no quiso hablar con la prensa una vez terminado el partido. Hubiese sido interesante que al menos contara sus impresiones acerca del cumpleaños número 98 de nuestro querido club, pero se ve que nada tiene para decir, y es lógico, si nada hace...

Señores, estamos sumergidos en la más peligrosa de las mediocridades, está en los dirigentes sacarnos de este estado que ya nos tiene sinceramente recontra hartos. Esto es San Lorenzo, a ver si pueden entenderlo de una buena vez!!! Ya estamos afuera de todo, es momento de replantear objetivos y equivocarse lo menos posible, de lo contrario, seguiremos hundidos en este panorama mediocre, y sabemos bien como terminan estas historias...