domingo, marzo 19, 2006

¿Ruggeri, vos le tomás la leche al gato?

Eso habría preguntado el inefable Diegote si se hubiese enterado de las graves y duras acusaciones que realizó el empresario Néstor Sívori. El origen del cruce entre el representante de jugadores y el técnico es de larga data, y en estas horas se reavivó, a causa de unas declaraciones del entrenador de San Lorenzo, en las cuales afirmaba, según su pensamiento, que el delantero ex River, Fernando Cavenaghi, no era llamado a integrar el seleccionado Argentino, por el hecho de actuar en el fútbol de Rusia, adonde habría llegado motivado por un interés económico de parte de su representante (Sívori), y no priorizando lo deportivo.

Tras conocer las declaraciones de Ruggeri, Sívori contraatacó tildando al “Cabezón” de “mercenario”, por haber pasado junto con Ricardo Gareca, de Boca a River en 1985. Este pase según el intermediario, fue hecho solamente “por dinero”. Y acto seguido se remitió al origen de su diferencia con el ex zaguero de la selección argentina, afirmando que “hace unos dos años, el conducía a Independiente, yo representaba a Zurita y él me lo quería quitar. Tanto fue así que lo citó a la sede para firmar el contrato diciéndole que yo estaba en camino, cuando en realidad nunca me había avisado. Pero eso no es todo: le hizo firmar algo totalmente contraproducente para sus intereses. Al año siguiente se tuvo que ir y todo lo que le adeudaban le quedó en el concurso”. Todo dentro de un marco muy ético, por lo visto...

Para los desmemoriados, Ruggeri una vez finalizada su experiencia como jugador, abrió una oficina de representación de jugadores, y fue el mismo Oscar Alfredo quien, en 1998, hizo los contactos para que Horacio Ameli retornara del Rayo Vallecano de España para formar parte de San Lorenzo. En ese entonces, Miele y Ruggeri no estaban en buenas relaciones, pero ustedes saben, business are business... por eso a nadie debe extrañar que antes de ¿firmar su contrato?, se haya hablado de una cláusula por la cual se cedería un porcentaje a favor del entrenador en caso de una futura venta de jugadores promovidos durante su ciclo. Y debemos tener en cuenta la abultada deuda que el club mantenía con el, por su paso anterior entre 1998 y 2001. Entiendo que Ruggeri quiera cobrar por su trabajo, pero una cosa es reclamar lo que a uno le corresponde y otra es especular con el patrimonio del club, por eso, de ser así, estamos totalmente en contra de este tipo de arreglos, ya que el mismo entrenador declaró que : “tenía ganas de dirigir acá”. ¿Ganas de dirigir o de cobrar lo que le debían? Hmmm...

Ya lo expresó Maradona en su libro: “Ruggeri le toma la leche al gato”, y por lo visto, parece que es verdad... ojalá nos equivoquemos otra vez...

1 Comments:

At 11:25 p. m., Blogger . said...

Agradecemos que levanten esta nota, especialmente e-casla y otros medios. Gracias por hacer que esta web crezca

 

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